Antes de prohibir, hay que conocer: el caso de Santa Fe y una polémica medida sobre el turismo cinegético que no debe suceder en Entre Ríos

En Santa Fe avanza una iniciativa para terminar con el turismo cinegético. Una discusión de esta importancia no puede resolverse con consignas: detrás de la actividad hay trabajadores, familias y comunidades enteras. Antes de prohibir hay que conocer, controlar y debatir con información.
En Santa Fe comenzó a tomar fuerza una iniciativa que busca prohibir el turismo cinegético y los cotos de caza en todo el territorio provincial.
La propuesta fue impulsada por organizaciones vinculadas al proteccionismo animal y actualmente se encuentra en el ámbito legislativo.
Sus propios impulsores han aclarado que, técnicamente, todavía se trata de una iniciativa que necesita ser adoptada por un legislador para convertirse formalmente en un proyecto susceptible de tratamiento.
La discusión recién comienza. Y justamente por eso es ahora cuando hay que darla en serio.
Porque resulta muy sencillo escribir la palabra “prohibido” en un proyecto. Lo difícil es hacerse cargo de todo lo que sucede después.
Detrás de una actividad hay personas
Cuando hablamos de turismo cinegético, muchas veces la discusión queda reducida a una imagen: un cazador y un animal.
Pero esa imagen está incompleta.
Detrás hay guías, lancheros, cocineras, personal de limpieza, choferes, trabajadores rurales, comerciantes, mecánicos, proveedores y productores.
Hay personas como Oscar Denis, que lleva tres décadas trabajando como guía en los humedales entrerrianos.
Hay pueblos donde una temporada significa movimiento económico y familias que encuentran en estas actividades la posibilidad de trabajar sin abandonar el lugar en el que nacieron.
No estamos hablando de una actividad económica marginal a escala nacional: se estima que hay más de 25.000 empleos directos vinculados al turismo cinegético en Argentina.
Por eso, cuando alguien propone eliminar de un día para otro una actividad completa, hay una pregunta que también debería responder: ¿Qué alternativa les ofrecemos a todas las personas que viven de ella?
Prohibir no puede reemplazar a gestionar
Que una actividad esté permitida no significa que todo deba estar permitido: si alguien incumple un cupo, debe ser sancionado; si alguien caza una especie no habilitada o si un operador trabaja fuera de la ley, también.
Y si la evidencia científica indica que una población necesita mayores niveles de protección, las reglas deben modificarse.
Eso es gestionar.
De hecho, Santa Fe cuenta actualmente con un marco que establece cupos para determinadas especies, delimita departamentos habilitados, excluye áreas protegidas, prohíbe el plomo para la caza de anátidos, exige habilitaciones y registros y contempla controles estatales sobre las empresas de turismo cinegético.
La propia normativa faculta además al Ministerio de Ambiente a limitar la actividad cuando existan razones técnicas para hacerlo.
Entonces hay una discusión previa a la prohibición que deberíamos poder dar: ¿Funcionan los controles? ¿Hay que mejorarlos? ¿Necesitamos más información? ¿Deben modificarse los cupos? ¿Hay zonas que necesitan mayor protección? ¿Qué dicen los relevamientos?
Todas esas preguntas son legítimas. Y deben responderse con evidencia científica.
No se puede legislar siguiendo una moda
Las políticas públicas tienen consecuencias. Y cuando esas consecuencias pueden modificar el proyecto de vida de miles de personas, no alcanza con una consigna que funciona bien en redes sociales.
La protección de la fauna merece una discusión seria. Como también el trabajador que vive de una actividad legal.
No podemos jugar con el trabajo de la gente para subirnos a una moda discursiva.
Una política ambiental responsable debería ser capaz de mirar las dos partes del problema: qué necesita la naturaleza y qué necesitan las comunidades que viven en ese territorio.
Eso exige más esfuerzo que prohibir. Pero también más responsabilidad.
Debatamos. Pero con información
Este sábado 19 de septiembre, la Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo realizará en el Club de Caza y Pesca Sastre el IV Encuentro de Cazadores y Tiradores.
A las 12:00 horas habrá una conferencia de prensa y un taller especialmente destinado a periodistas, comunicadores y medios.
Se hablará de caza legal y responsable, normativas provinciales, estudios científicos sobre poblaciones de patos y perdices, munición de plomo y acero, especies exóticas invasoras y herramientas de control, entre otros temas.
Y habrá espacio para preguntas y debates. Eso es precisamente lo que promovemos desde ACETRA: primero informémonos. Después debatamos. Y entonces sí, tomemos las decisiones que haya que tomar.
Pero hagámoslo con conocimiento, evidencia y mirando a los ojos a las personas que van a tener que sufrir sus consecuencias.











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